25 de mayo de 2012






















Una raíz
sobre la piel del suelo un curso
leñoso que se vierte entre las hojas descompuestas
tímida asoma a la sombra del follaje
o a los lunares del sol
y zambulle su extensión en limo reposado

Como una enviada
la raíz parte
para alcanzar los pozos de la tierra
la noche negra donde yace un alimento
con el que se escriben los caminos altos de las ramas
Pero sube como arrepentida
súbita presa de una duda
antes de volver a hundirse para siempre

Enviados de los vientres
hasta ella hemos llegado, amiga silenciosa
en el largo titubeo cuyos años
son la curva con la que nos conmovemos
hasta la hora en que rectificados
volvamos a la senda de la sombra
para alzar copas ignoradas

13 de mayo de 2012

Del cuaderno violeta

Lo veo así: toda literatura debe ser capaz de conmover. No existe el placer puramente intelectual. Todo placer produce un estremecimiento físico. La capacidad de provocar afecciones está, para mí, en lo más alto de la escala de valores estéticos. Otro problema es dilucidar el número y el tipo de esas afecciones. Otro problema es comprender que no se hace sonar con el mismo golpe un tronco o la cuerda de un violín.

6 de mayo de 2012












Pasa el arroyo
frente a la casa como una senda estrecha
algunas hojas se deslizan
con demora bajo los reflejos del otoño
Aquí en el banco y a la mesa
dejas caer, amiga mía, el agua como una cascadita
en el cuenco de madera 
unas bellezas diáfanas de luz y corre mientras
en mí un arroyo turbio de palabras

Nos hemos retirado
a un delta de la tarde
y así bajo las ramas de una isla deseada
mientras hago andar la pluma
sobre las líneas regulares del cuaderno
te mantienes
a la distancia de mis manos
como el muelle al que se amarra mi canoa
y el agua
que la mece en su corriente
murmura ruegos navegables como ríos

Tal vez parta pero dime
¿dónde cargaré mis aparejos?¿dónde
la pesca habrá de darme versos nuevos?
Lloro mis ganas de marchar y de quedarme yo quería
dejar vertido algún poema al azar de la pendiente
pero canta el agua y me promete
allá adonde me lleve el curso de la acequia
navegar la lengua
Ven, mi amiga buena, fluyamos
hacia ese río donde
sea yo las palabras que te hablan

23 de abril de 2012
















Trae el frío
en sus entrañas en lo más
secreto de sus ramas
abril con hojas secas en el patio
y ya respiras en la madrugada
una tristeza detenida tan
sin movimiento
que las lágrimas se quedan en los ojos

No es de muerte este frío ya
que se insinúa
en la nitidez de las estrellas en el brillo
exacto del cielo bajo cuyo vientre
vasto quieto resbala el viento del oeste
No es de cesar, este retiro saludable
es el juego edificante del acabamiento
que abre los ventanales de la casa
para la respiración audaz, amiga,
de tu pecho que pregunta


Ven conmigo al primer fuego del otoño
a inspirar la luz inquieta de las llamas
y erizar de movimiento lo que estaba quieto
a escribir ven 
conmigo narraciones melancólicas

25 de marzo de 2012
















Pienso en la demora
de la reunión
que sueño a veces incompleta

Mientras mirado
por el querido Melville
mientras la tenue lámpara vuelve
noche las cinco de la tarde
afuera
el cielo negro se desarma y cae
la lluvia con ráfagas  
Flota en el aire de mi cuarto el clima
que es de junio pero que ha llegado en  marzo

Y entre ballenas como nubes
que pasan perseguidas por el cielo acribilladas
con los sutiles arpones de la lluvia
y mientras en mi bote
leve de luz me refugio
como si ya nada fuese
sino este estarme entre mis libros y el afuera
no es verdad, me digo, amiga, que el mundo continúe
bajo la tormenta sino que se disgrega
y su catástrofe me arrastra

Abrazo acaso tu lecho de madera
donde aún no duermes
me adelanto a nuestro estar tan quietos
me marcho a nado a nuestro encuentro

7 de marzo de 2012

8 de Marzo














ELLAS


Dentro
como en una copa
de la tarde con viento del oeste
apenas dispersas en el declive
herboso que anaranja
bajo el azul la luz del sol final
se van juntando

Algunas con recién brotados hijos
y sus faldas de colores
y el pelo que las acaricia
detrás de la nuca
Ellas como estrellas sobre el pasto
con sus mundos a cuestas que las giran
amadas del fulgor que reverbera tan callado
sabes
tan callado suspendido en motitas de luz
alrededor del primor de sus cuerpos estelares
y el agua al final de la barranca
de la que han nacido y a la que tributan
ríos nuevos desprendidos de sus vientres
en una hidrología innumerable

Sabes
hace tiempo sé que vienen a reunirse
aquí a un paso del arroyo y a esta hora
a sacudir las sábanas del mundo
a dejar si acaso destapada
la tierra de los hombres                                                
para dejar desnuda
con el talante de la voz tenue nocturna
mientras sube silenciosa la luna y las corona
por detrás como abrazándolas
el ingrediente primordial de nuestras cosas

10 de febrero de 2012

Del cuaderno lila

Puesto que en una narración los temas y aun las tramas carecen de importancia y sólo la forma importa, es en la frecuentación de las formas adonde late la inspiración. La vida es en sí misma incomprensible y sólo se vuelve interpretable cuando se la dispone, transformada en lenguaje, en los cuencos variados de formas determinadas. Por lo tanto, la experiencia le aporta al escritor casi nada; un perfume, una temperatura, ciertas rugosidades...lo demás viene de la lectura, surge de ella y configura en el escritor figuras fabulosas.